
<<Dígame usted, doc, ¿qué piensa usted propiamente del sistema soviético?>>
<<Lo que necesitamos es una asistencia mundial y socialmente aglutinante contra la enfermedad. – Por favor, no deje de enjuagarse.>>
<<Pero ¿dentro de qué sistema, su asistencia internacional contra la enfermedad…?>>
<<En lugar de todos los sistemas…>>
<<Pero esa asistencia contra la enfermedad, que considero comparable con mi proyecto de una provincia pedagógica universal, ¿no es acaso también un sistema?>>
<<La asistencia global contra la enfermedad constituye, al margen de toda ideología, la base y la superestructura de nuestra sociedad humana.>>
<<¿Pero mi provincia pedagógica, en la que sólo hay educandos, y nada de educadores…?>>
<<También ella se adapta sin coacción a la nueva terapéutica…>>
<<Pero una asistencia contra la enfermedad es solamente para enfermos…>>
<<Por favor, vaya usted enjuagándose. – Todos están enfermos, lo estuvieron, lo estarán, morirán.>>
<<Pero ¿de qué servirá todo esto, si ningún sistema educa a os hombres a superarse a sí mismos?>>
<<¿Y para qué sistemas, que impiden al hombre encontrar su enfermedad, ya que todo sistema se propone la salud como medida y objetivo?>>
<<Pero si queremos eliminar los errores humanos…>>
<<Entonces eliminaremos a los individuos. – Pero ahora, una vez más…>>
<<No quiero enjuagarme más.>>
<<Piensa usted en las cápsulas de estaño.>>
<<Pero, ¿cómo vamos a cambiar el mundo sin sistema?>>
<<Eliminaremos los sistemas, y lo habremos cambiado.>>
<<¿Quién va a eliminarlos?>>
<<Los enfermos. Para que finalmente haya lugar para la gran asistencia omnicomprensiva mundial contra la enfermedad, que no nos gobierna, sino que nos atiende; que no quiere cambiarnos, sino ayudarnos; que nos proporciona, como dice ya Séneca, ocio para nuestros achaques…>>
<<Así, pues, el mundo como hospital…>>
<<… en el que ya no haya sanos, ni coacción alguna de salud.>>
<<¿Y dónde queda mi principio pedagógico?>>
<<Del mismo modo que usted quiere abolir la distinción entre médico y paciente, y aún sistemáticamente.>>
<<Sistemáticamente.>>
<<Pero ahora vamos a colocar nuevamente las coronas de estaño.>>
<<Las coronas de estaño.>>
<<Su lengua se habrá habituado ya a los cuerpos extraños.>>
<<Los cuerpos extraños.>>
Günter Grass – Anestesia local
Como va el mundo, es mejor ser antisistema casi en todo.
Saludos